La expansión experimentada por el sistema escolar durante los sesenta, a pesar de su considerable magnitud, no favoreció significativamente la movilidad social intergeneracional.
Para realizar este estudio se carecía de datos confiables sobre el número de individuos que se graduaron o abandonaron el sistema escolar de México, debido a la sobreenumerando de la matrícula y que el número de los alumnos que en el nivel primario repiten los diversos grados no fue contralado, para ello se desarrolló un modelo de simulación del flujo escolar.
Para calcular el número y la composición de los egresados del sistema escolar que se incorporaron a la población económicamente activa (PEA) durante los sesenta, se utilizó información de la Muestra del Censo de Población y se realizó un “inventario actualizado”. Para 1970 se consideró a la población económicamente activa aquella que ayudaban a la familia sin retribución alguna, con un mínimo de 15 horas a la semana y sólo personas de 12 años en adelante. Y así se determinó los “coeficientes de absorción del egreso escolar”
El coeficiente de la participación de la PEA disminuyó entre 1960 y 1970, pero se intensificó más en los jóvenes y en las edades más avanzadas.
También se observó que a mayores niveles de pobreza correspondieron disminuciones más pronunciadas en las tasas de participación en la PEA, al D.F. le correspondió el nivel más bajo de pobreza y a Guerrero el más alto.
Las enseñanzas de nivel posprimario se expandió durante la década de los sesenta en las regiones más desarrolladas. Se puede interpretar que la escasez de oportunidades de trabajo se acentúa más en las regiones del país que han permanecido rezagadas en su desarrollo.
El coeficiente de desempleo abierto se incrementó en más de 100%, afectando más a la población de sexo femenino. En esta época se estaba generando en México el “desempleo ilustrado”. Quienes se incorporaron al PEA durante esta década obtuvieron una escolaridad superior a los que se retiraron.
Existe un desajuste estructural entre el desarrollo del mercado de trabajo y el del egreso escolar, que causa un desaprovechamiento de los recursos humanos del país, los individuos con reducidos niveles de escolaridad, tienen bajas probabilidades de ingresar al mercado, proceden de las clases más desfavorecidas y son los más numerosos. Sólo los individuos localizados dentro del estrato de enseñanza superior incrementaron su ingreso promedio a una velocidad más alta. El deterioro del precio en el mercado de mano de obra con enseñanza media, obstaculiza la función que se atribuye al sistema educativo escolar como agente de movilización social.
Se iniciará probablemente un deterioro del ingreso relativo a quienes logran el acceso al nivel superior de enseñanza.
De este estudio se desprende que la política escolar tiene en sí misma una capacidad muy limitada para combatir los problemas del desempleo, las raíces de estos problemas se encuentran en el comportamiento del sistema económico y político que los rige.
Con la información anterior considero que debido a la gran demanda que existe actualmente de trabajo, para acceder a este es más difícil con el paso del tiempo, ya que antes para trabajar era necesario sólo contar con la primaria, pero con el transcurso de los años el nivel exigido para poder acceder al campo laboral ha aumentado para poder así de esta manera seleccionar sólo a cierto número de personas considerados los más capaces, pero en ocasiones se recibe un ingreso menor en relación con el nivel de escolaridad obtenida. También los lugares donde se ha dado un incremento de la tasa de desempleo son en las zonas rezagadas, debido a la distribución ineficaz e inequitativa de los recursos, como se observó en clase la gran parte del país está en un nivel alto de marginalidad y son mínimos los estados que tienen un grado de marginalidad bajo y muy bajo, también esta situación se observó en clase en relación al estado de Veracruz donde el nivel de marginalidad predominante es el alto, esto contribuye que las personas de las regiones rezagadas por su limitado acceso a la educación se les dificulte su ingreso al mercado de trabajo, además de que perciban un ingreso bajo, aquí se pueden percibir las desigualdades en la distribución de oportunidades.
REFERENCIA
Muñoz Izquierdo, C. (1996). Impacto de la escolaridad en los mercados de trabajo y distribución del ingreso: el caso de México (1960-1970). Origen y consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 90-123). México, D.F. FONDO DE CULTURA ECONÓMICA.
Marce
ResponderEliminarPuedo decir que estoy de acuerdo contigo , porque sabemos que antes las posibilidades de tener un buen empleo bastaba con solo tener un mejor nivel escolar a comparación de otro. Actualmente ahora ya no es posible, es por eso que coincido contigo. Has hecho un buen trabajo, me es grato decirte que tu resumen es comprensible y tiene coherencia, utilizaste muy bien los contenidos, sacando las ideas principales del tema. Excelente trabajo